No se cuan lejos está la realidad de lo que suponíamos. Ayer teníamos la noticia de que el actor Jonathan Rhys Meyers fue hospitalizado tras sufrir lo que parecía en ese momento, un intento de suicidio. Es la primera conclusión que se sacó, ya que el actor fue retirado de su domicilio en un estado delicado por sobredosis de pastillas. Pero no eran las pastillas lo que habría provocado ese estado, según un allegado a Jonathan Rhys Meyers, sino el problema con el que ha luchado siempre, el alcoholismo.

“Jonathan no intentó suicidarse” dijo una fuente, y esa misma persona confirmó que Jonathan ha vuelto al vicio del alcohol del cual ha estado intentando desprenderse estos últimos tiempos. El actor ya lleva cinco intentos de rehabilitación, incluso a principios de este mes ingresó a un centro para componerse de los vicios, pero ahora el problema ha vuelto y no se trata de algo menos serio que antes. Facilmente podemos comparar una sobredosis de pastillas con un coma alcohólico, cualquiera de los dos pueden ser letales. Como comentaba ayer, el actor se rehusaba a ser atendido por un médico y mucho menos ser llevado al hospital, pero el médico asegura que si se lo llevaron a la fuerza, fue porque consideraron que su estado era delicado:

El hecho de que Rhys Meyers intentara hacer que se fuese la ambulancia, sugiere que no era consciente de la seriedad del problema. Si reflexionase y volviese al tratamiento, su pronóstico sería muy bueno.

Es difícil salir de un vicio, no es cosa que se logre de la noche a la mañana, pero Jonathan Rhys Meyers es joven y esperamos que se componga pronto, porque más allá de que lo queramos ver sano, él es un excelente actor y dotado de un talento indiscutible. Ojalá que de este escándalo triste que se armó acerca de un posible suicidio, quede algo positivo para el actor, y aprenda que la sobredosis de alcohol es tan peligrosa como cualquier otra droga.

Imagen: Nosologeeks