Es un mito que los actores sean capaces de rodar todo tipo de escenas. No todos ellos son decididos y con empuje y valor, los hay que son tímidos y no son capaces de hablar en público o realizar escenas específicas. Eso es lo que le pasa a Keira Knightley, que le da vergüenza realizar escenas subidas de tono.

La película en cuestión es 'Un método peligroso', en la que comparte protagonismo con Viggo Mortensen. La escena era tan fuerte que ya sabía que iba a costarle hacer la escena en cuanto leyó el guión. Más tarde, cuando tuvo que hacer la escena, fue peor, ya que era una escena erótica en la que también había unos azotes. Para prepararse mentalmente necesitó la ayuda de elementos externos, el alcohol.

Me tomé un par de chupitos de vodka antes de rodar la escena, y después un par de copas de champán para celebrar que nunca más tendría que volver a hacerlo. Cuando leí por primera vez el guión, pensé: 'El guión de David es fascinante, y yo quiero trabajar con él'. Pero leí esas dos escenas y dije: 'No creo que pueda hacerlo', particularmente porque es la era de internet y va a circular por todas partes. No quiero que eso pase

No creo que volvamos a ver algún tipo de escena parecido, ya que Keira se puso de los nervios y no aguantaba la situación. Llegó, incluso, a amenazar a Michael Fassbender, un actor de la película:

Antes de una de las escenas le dije a Michael: 'Mi guardaespaldas está fuera. ¡Tócame y te romperá las piernas!' Y él me contestó: 'Keira, estás atada a una cama. No estás en posición de decirme eso'

Keira ya se calmó cuando el director le comentó que las escenas se iban a tratar con tacto. Fue entonces cuando aceptó, aunque rechistando:

Entonces pensé: 'Vale, puedo entenderlo siempre que sean clínicas y no una especie extraña de azotes sexys'

¿Veis normal que tenga que emborracharse para realizar una escena?