Si pensamos que Jennifer Aniston es siempre amor y dulzura, estamos muy equivocados. La actriz también tiene su mala leche, y si se enfada, lo demuestra. Suponemos que por eso, y otras cosas más, terminó la relación con su ex marido Brad Pitt y el resto de noviazgos que ha tenido durante los últimos años. Siempre que pensamos que la actriz ha encontrado su media naranja, hay algo que termina por detonar la relación y separándose para no volver. ¿Será el temperamento de la actriz lo que hace que nunca finalice con final feliz sus relaciones?

Está claro que nunca se puede ser como la gente quiere. Por mucha actriz que sea, no puede estar actuando todo el rato, y está claro que no puede ser tan feliz y tan sonriente como nos hace creer. Todo el mundo tiene problemas, aunque intente enmascararlo, como los últimos problemas de salud de la madre de la actriz: está claro que en esos momentos no puede estar contenta.

En una entrevista ella misma fue la que declaró que un director le hizo enfurecer:

Le arroje una silla a un director. No fue uno de mis mejores momentos. Pero él estaba tratando horriblemente a un supervisor de guiones... Cuando el director entró, le arrojé una silla. Fallé, por supuesto. Pero le dije, 'No puedes tratar a las personas de esa manera.' No lo puedo tolerar

Está claro que la actriz siempre ha sido humilde y nunca se ha creído superior a los demás por tener la profesión que tiene. Ahora, con estas declaraciones, casi nos parece mucho mejor, ya que es capaz de defender a gente que no puede defenderse por sí mismos, o por lo menos, gente a la que nunca suelen tener en cuenta a los rodajes de cine.

Otro punto a favor de la actriz. ¿Hay alguien al que le caiga mal Jennifer Aniston?

Imagen: PyD Magazine