Es increíble cuando una persona se mete en un círculo vicioso del que no sabe luego salir. La prueba de esto que es el ejemplo más claro es la actriz Lindsay Lohan, que parece nunca mejorar su situación y, siempre vuelve a caer con la misma piedra. Hoy, tenemos que sumar a otro actor más a esta lista de artistas descarriados, **Gary Dourdan.

Nunca hubiésemos imaginado que el chico guapete de C.S.I. Las Vegas pueda estar tan descarriado, y es que, aunque ya es adulto, parece no aprender de los muchos actores desastre que han aparecido siempre en el mundo profesional en el que se mueve. El actor, ha vuelto a ingresar en la cárcel. Y digo ‘ha vuelto’ porque esta no es la primera vez que ingresa en prisión.

En el año 2008 la policía ya encontró al actor en el interior de su coche con drogas. Aunque pareció pedir perdón y avergonzarse de sus actos, más tarde, en el 2010 volvió a ser arrestado por la policía. En un principio se dijo que había maltratado a su novia, pero meses más tarde se dijo que el motivo real de su arresto había sido porque causaba mucho ruido al practicar el sexo con ella. Pero no se queda ahí la historia. A mediados de este año, en junio concretamente, fue pillado de nuevo con sustancias ilegales en el interior de su coche. Al parecer, tuvo un golpe con otro coche y, al registrarle, le encontraron con alguna que otra droga bajo su posesión. Ahora, vuelve a ser arrestado, y esta vez sí que ha sido por violencia hacia su novia.

Según la policía, la que ya es ex novia del actor fue a su casa y comenzaron una pelea que pudo oírse por medio vecindario. Alertados, los vecinos llamaron a la policía, y se personaron en la zona. Los agentes no encontraron nada en la casa del actor, pero sí que se encontraron a su ex novia en un callejón cercano con la nariz rota. Finalmente, fue arrestado, aunque no estuvo mucho tiempo allí, ya que fue puesto en libertad tras pagar una fianza de 36 mil euros.

¿Qué más nos queda por saber de este actor? Es triste que un actor de este tipo se haya convertido en una persona tan irrespetuosa. Está claro que, ahora sí, podemos llamarle maltratador, porque ¿alguien se cree que su anterior arresto no se debe a violencia de género? Yo, desde luego, no.