Parece ser que con una no basta. Todos pensábamos que Justin Bieber no tendría más problemas con la chica que dice que su hijo es de Justin porque había retirado su demanda, pero estábamos muy equivocados. Al parecer, el cantante ya se hizo la prueba para demostrar que él no es el padre, pero Mariah no se fía, y dice que tiene que hacerse un segundo test.

No sabemos qué es lo que quiere realmente, pero hay que reconocer que, aunque no de buen agrado, Justin se ha propuesto a acabar con toda esta historia rápido y ha accedido a hacerse la prueba sin dar ningún problema para ello. Esto es algo que no podrían decir muchos famosos, que han evitado hacerse las pruebas para que la gente no hable de que es o no el padre del supuesto hijo o para no demostrar una infidelidad. Pero ese no es el caso del canadiense, que quiere que su pesadilla desaparezca y, con su prueba ya habría demostrado que él no es el padre. Pero parece que esta chica no está conforme y sus abogados han recibido otra demanda para que se haga otro test de ADN. ¿Es que así cree que el resultado será diferente?

Según sus abogados, ella no se fia de que la persona que haya donado ese ADN sea realmente Justin, por eso ha pedido uno nuevo.

No sé si es su ADN. Las evidencias deben de estar supervisadas para saber que realmente no son corruptas.

Esto parece casi salido de una película de investigación, es prácticamente un thriller en toda regla. Desde luego que Justin lo estará viviendo como si así fuese. ¿Tendremos más Mariah Yeater para rato?