Parece que las cosas no van bien para Sandra Bullock. Para nadie un divorcio debe ser cosa fácil, pero en el ambiente de los famosos, normalmente se recuperan enseguida y al poco tiempo los vemos en brazos de otros/as rehaciendo sus vidas. Sin embargo, el caso de Sandra parece ser distinto. En una entrevista reciente otorgada para la Associated Press, la actriz dijo que luego de todo el escandaloso divorcio, ello creyó estar "permanentemente quebrada" y que jamás volvería a actuar. Sin embargo, hace poco volvió a la pantalla grande de la mano de Extremely Loud.

La actriz confesó haberse sentido muy humillada luego de que ella y todo el mundo se enterase de que su marido le había sido infiel con la modelo tatuada Michelle ‘Bombshell’ McGee, y con una fila más de mujeres que comenzaron a confesar que habían estado con Jesse James. La noticia de la infidelidad salió a la luz justo unos días después de que Sandra ganara un Oscar y subiera al escenario agradeciendo el apoyo de su marido.

La verdad es que nadie querría haber estado en su lugar, pero creo entender que ella se siente mal por varias razones. A pesar de que se vea fabulosa, ella tiene 47 años, es una mujer grande con Louis Bardo, un niño chiquito, y con cada vez menos posibilidades de encontrar un padre que valga la pena para su hijo. Hace un tiempo las noticias nos ilusionaron a nosotros y quizás a ella, de que pudiera encontrar nuevamente el amor, y fue cuando la vimos de escapada amistosa con Ryan Reynolds, o teniendo una cena íntima con Keanu Reeves, pero hasta ahora no hay noticias de que haya podido recuperarse luego de su divorcio. Ojalá encuentre alguien que realmente sea buena persona y deje de pensar en Jesse James que le hizo sufrir tanto.