Hace apenas unos días que nació el primer bebé de Beyonce y por una cosa u otra, no se habla de otro tema. La pareja sin dudas está en la gloria, viven el momento más lindo en mucho tiempo, y quizás sea esa alegría, lo que impulsó a ambos a retribuir de alguna manera el trabajo de los médicos y el cuidado que le dieron en el hospital donde Blue Ivy vio por primera vez el mundo. Esa retribución, fueron 100 mil dólares (79 mil euros).

Todo lo gira en torno a Blue Ivy, es un lujo. Sus padres antes de que naciera, ya estaban planeando cómo sería el día del parto y los arreglos que harían para que ese día fuera perfecto para los tres. Así que tanto Beyonce como Jay-Z, decidieron pagar al hospital una jugosa suma de dinero un tiempo antes de que la niña naciera.

Los padres todavía no han enseñado la carita de la bebé, pero ya sabemos que su habitación es una perfecta bóveda de tesoros. Como si la niña pudiese tener consciencia del lujo, ellos ya le han comprado muñecos de Tiffany & Co. sonajeros de oro, una bañera con cristales de Swarovski y un minicoche Bugatti. Es obvio que el dinero a ellos no les falta y estoy segura que los gastos no se terminarán allí, pero por ahora nos han hecho abrir los ojos como dos huevos fritos al enterarnos el dineral que gastan en su bebé.

Pero no todo es tesoro para esa niña. Algunos han cuestionado el nombre de Blue Ivy, diciendo que la pareja podría estar haciendo alusión a una variedad de marihuana, llamada OG Blue Ivy. Creo que comentarios y cuestionamientos como éste, o el de la barriga falsa, continuarán. Muchos piensan que Beyonce podría haber alquilado un vientre para no perjudicar su figura y yo ya estoy comenzando a pensar que puede ser una opción.