Finalmente ha ocurrido lo que más temíamos. Katy Perry y Russell Brand se han separado. Nuestras sospechas de que ellos podrían estar en una parte oscura de su matrimonio, ha terminado con la triste noticia de que se han separado. No solo es un distanciamiento para mejorar las cosas como pareja, ya que este viernes, Russell le pidió el divorcio a la cantante. Así que de verlos caminar como la mejor pareja del mundo sobre las alfombras, tendremos que verlos sin sus alianzas y solos. ¡Vaya manera de terminar el año!

Si bien estamos acostumbrados a que sea la mujer la que pide primero el divorcio, en este caso, daba lo mismo, si no lo hacía Russell, lo hacía Katy, y es que es más que sabido que ellos desde que comenzaron, eran pura riña. Fue este viernes que Russell se acercó hasta la Corte Superior de Los Angeles, para pedir la solicitud de divorcio, citando "Diferencias irreconciliables". Pero la noticia no viene de un tercero o son puros rumores, sino que fue el mismo Russell el que informó a todos de la separación:

Lamentablemente Katy y yo estamos terminando nuestro matrimonio. Siempre la adoraré y sé que continuaremos siendo amigos.

Algunos apuntan a que el detonante para llegar a esta decisión, fue la gran pelea que tuvieron acerca de dónde pasarían las vacaciones. Mientras Katy lo mandaba a la mier** diciendo que ella vacacionaría aparte, él le respondía de la misma forma. Parece un motivo tonto, pero como ya dijimos antes, la cosa venía mal de hace rato. Cada uno ha pasado las fiestas en un lugar distinto, ella en Hawaii, él en Londres. De ahora en más nos tendremos que acostumbrar a eso.