La vida personal de la cantante Rihanna es un desastre, y no lo decimos porque ella no lo tenga claro, sino porque no encuentra una estabilidad emocional constante. Hace unos días comentábamos que la relación entre Chris Brown y ella se estaba estrechando en los últimos días, y es que los dos cantantes han vuelto a seguirse en twitter y se leen y se escriben comentarios a través de la red social. Desde entonces, comenzó a rumorearse que los dos artistas estaban intentando retomar de alguna manera su relación, y que Rihanna estaría dispuesta a olvidar todo lo que pasó por volver con su ex pareja.

Más tarde nos enteramos de que esa reconciliación sería imposible, por lo menos por parte de él, ya que Chris había presentado a su última novia a la sociedad, dejando poco espacio a una reconciliación, por lo menos amorosa, hacia la cantante. No sabemos si Rihanna todavía bebe los vientos por su ex novio, pero él está claro que si desea tener algo con su ex, es sólo amistad.

Pero, ¿esa es la realidad? Rihanna y Chris Brown coincidieron en un local nocturno mientras estaban de fiesta. Aunque parezca raro, los dos permanecieron durante bastante tiempo en el Greystone Manor Supperclub en la ciudad de Los Ángeles y no se 'quisieron encontrar' en ningún momento. Los que allí se encontraban dijeron a los medios de comunicación que los dos no se acercaron en ningún momento para hablar y evitaban encontrarse o mirarse.

Irónicamente, Chris no deja de bailar de fiesta, y tampoco deja de moverse en el momento en el que suena la música de Rihanna en el local.

¿Qué juego se traen?, esta es una relación de amor-odio totalmente.