alcohólicos
| 16 de marzo de 2010 a las 10:29 | 10 comentarios
Tal vez piensen lo mismo que yo: no hay nada más gracioso y patético, a la vez, que un borracho. ¿Quién no se rió del papelón que hizo un amigo o un familiar? O, peor aún, ¿quién no dio vergüenza ajena por una borrachera bochornosa? Pero para algunos, emborracharse puede ser más grave que para otros. De hecho, la ventaja que tenemos la gente común si terminamos ebrios es que el número de personas al que quedamos expuestos es infinitamente menor al que se exponen los...