dependiente
| 12 de enero de 2009 a las 10:56 | Un comentario
Cuentan las malas lenguas que la verdadera razón de la ruptura entre Jennifer Love Hewitt y su prometido, Ross McCall, no fue otra que la dependencia que ella tenía de él, lo cual lo llegó a agobiar bastante. Al parecer, un viejo amigo de la actriz (no será tan amigo cuando va echando sapos y culebras de la pobre chica) confesó que ella tiene sus emociones muy a flor de piel, y que cree que la “intensidad de sus emociones” fue lo que al final asustó...