galanes
| 28 de agosto de 2009 a las 11:00 | 3 comentarios
Una buena amiga y yo decimos a veces que los hombres nos tienen miedo: un excelente argumento para justificar los plantones, las llamadas no recibidas, las citas pospuestas y otras vicisitudes del flirteo. Quién fuera Lily Allen, que sí tiene cómo justificar la intimidación que causa en los caballeros. Y es que, según confiesa, ellos se asustan al escuchar sus canciones. ¿Se imaginan? No quieren irse a la cama con ella, pues temen ser retratados más tarde en alguna estrofa. La repercusión de sus letras ha...