proceso
| 1 de octubre de 2009 a las 09:29 | 2 comentarios
Roman Polanski debe de tenerla difícil ahora que está preso (a causa de un abuso sexual que cometió hace décadas). El director de cine está preso en Suiza y ocupa una celda rudimentaria, compuesta de cama, ropero, mesa, excusado y televisión. Aunque sólo recibe cinco francos al día para sus gastos, asegura que lo tratan bien y que no le falta nada. Sus comidas diarias son sencillas y las visitas de su esposa, la actriz Emmanuelle Seigner, están limitadas a una hora semanal. Polanski tiene derecho...